Ahora duelen sus poemas en mi cuerpo‚ algo de mí que en él se reconoce hasta quebrar la imagen de todo lo que fui. Ahora deseo que me amase tanto que dejara de amarme y sus palabras fuesen nieve que el sol de junio fundiese entre mis pechos‚ allí donde su aliento insiste en acallar esta tristeza antigua que siempre me acompaña.
El muérdago se enreda en mis tobillos, helechos y agavanzas me ciñen las caderas y un nenúfar se deshoja en el valle dócil de mis nalgas. Sobre la tierra húmeda me acuesto como un ojo que se cierra (tienen mis muslos el sabor del humus en oto- ño) y me hago raíz, vegetal crisálida aguardando la aurora. Sobre mis labios quietos lentamente desova una culebra. Chantal Maillard
PROYECTO ENTRE NOUS Foto: sa'ha whe Modelo: Carolina Atuesta.